Tuesday, December 29, 2015

OJO negro TINTA blanca

El golpe, en lugar de en la frente,
se puso más generoso
creativo, incómodo.
Dibujó un sendero hasta dar en el clavo.
Más barata esta forma de sentir.

El ojo, desgastado de tanto ver y culpar, 
sin escuchar
se partió en dos,
después en tres: morado, verdoso, asustado.
Se fue extendiendo la sangre acumulada

brutal y cegadora sobre la pista blanca.

Sobre el ojo, todas las miradas.
Sobre el rostro, la firme pulsión de lo más oscuro.

El golpe, dejó un milagro de reproches
El ojo, se fue desapareciendo
fingiendo sangre, sueño, ahogo.

Pronto, ni golpe ni ojo.

Saturday, November 28, 2015

Muertos otra vez

De tanta suciedad, no puedo.
De tanto hijo de puta, cómo.

Yo solo quería que me llevaras a bailar.
Despacio.
Y ahora todo años sucios y viejos,
primaveras calculadas
que en invierno duran como en cuentagotas.

Yo solo quería que me llevaras a bailar,
y mientras tanto, se me ha muerto el pelo
se han doblado inquebrantables huesos
se me han escapado sombras. Y a dónde.

Y mientras tanto, solo puedo mirar una pantalla pequeña
puerta al laberinto
mirilla de soledades
Oscura, con una pistola en la portada.
Como diciendo: no te preocupes, aquí estoy yo.

Te veré caer, otra vez
te veré cruzar los puentes, las escenas del crimen, los años
te veré sospechar de tu misma respiración
te veré observar los parques y los días
los minutos que en la pantalla no cambian ni aumentan

Te veré, una vez más, morir joven.

Y que la vida va en serio, eso, no se aprende.

Nunca.  

Wednesday, June 3, 2015

Reparto de tareas

Para ti la culpa, para mí la angustia.
Prefiero.
Saber que sí, desear que no
a desear que sí, saber que no.

Sunday, March 8, 2015

Ya no hay hombres en esta casa


Hoy, 
aunque tu voz de tan apagada ya suspiro, 
y tus manos no retiren ni las hojas salmón. 
Hoy, 
aunque la piel se te haya alargado tanto
que se escurra de tu muñeca el reloj.

Hoy, ese hoy de 102 de lucha, 
ese hoy de ayer y mañana, si aguantas
ese hoy de quién es, 
ese hoy que no nos engaña, 
que no oscurece tu sombra, tu garra, 
tus 102 de bravura, arrugando periódicos.

Ese hoy que se vaya, por si acaso
ese hoy de mentiras que nos deje los otros ayeres
los 102 ayeres de raíz,
sol y salvia.

Hay una fila de mujeres, 
pero no están los hombres, han debido de morirse todos

y no queda ni una sombra suya por la casa. 
 

Sunday, February 8, 2015

Tragicomedia

Soñé de las manos, 
Para explotar en bolas grises y rugosas, 
como caramelos de anís. 
Soñé de las manos, 
Para despertar en desierto, 
sin luces que despistaran los lagrimales, 
cubrieran de esperanza la ciudad, 
engañaran hasta a los ciegos. 
Soñé de las manos. 
Y del polvo reseco
aparecieron niñas en bicicleta, 
niñas policía haciendo carreras, 
que jugaban a la comba y ponían multas. 
Tu mano se soltó del mundo, 
solo al despertar supe que habías sobrevivido. 
Soñé de las manos 
que se acababa el mundo. 

Y, la verdad, no era tan dramático. 

Sunday, June 8, 2014

Hormigas super-vivientes

Ya las hemos matado otras veces
Cuando eran chicas las manos
fuertes los huesos, pulcros los labios.

Las asesinamos con pisadas
y el viento se llevó después los cadáveres
Las ahogamos con babas
y el agua se cubrió entonces de herrumbre.

Cuando palpitan hasta los dedos de las manos
y se interrumpen unos a otros,
no pueden presionar las teclas
de mentiras.

Ya las hemos matado otras veces
juntas las manos
ebrias las bocas
fuertes las cadenas, rotas.

Sunday, March 30, 2014

Madrid en Madrid

A veces Madrid es duro como el hielo
y deja ver, transparente, las letrinas,
las arrugas, los pañuelos.

A veces Madrid es extranjero
y queda lejos de mí,
como arena diluida bajo las olas.

Emborrona primero una pierna,
un codo, un brazo,
una palabra, una ceja.

A veces Madrid se evapora en Madrid
y deja solo una niebla,
te deja sola en la niebla. Sin pierna, codo, brazo o ceja.

A veces no es Madrid en Madrid,
sino el año: pesado, arisco, abrupto
hecho de rotulador permanente.

Monday, March 10, 2014

Las hojas vivas

Pasé meando el puente de Brooklyn y no digo orinando
La selva, ruidosa y densa, menos que mi selva
Surqué al revés Müllerstrafe cuando la noche hizo de los perros, policías
y no me cortaron la mano desde el autobús de Frontera Corozal

Salté por las cataratas de Eyipantla durmiendo a los guerreros
y sobrevolé, inmaculada en sari, las calles de Fangani.
La sangre se llenó de uñas en las escaleras de Nothing Hill,
buscando sombra y cuerpo.

Perseguí a los bárbaros y no digo viajeros en Lakandona.
Subí el Pacaya sujetando minerales y garrotes en las manos,
nadé cortándome las piernas entre tortugas en las playas de Oaxaca
y hasta sonreí bajo torres de cerveza en el boulevard de Veracruz

Una oruga del desierto creció en mi pantalón
tras los entrantes de peyote y atún entre arándanos y aguaceros
y de la tierra el arco-iris y de la lluvia el
Y de la lluvia el funeral.

Salí ilesa del velorio y recorrí las calles de Beacon Hill
bailé Goran Bregovich en el Village
y maché de vino el barrio hipster y casi vomité sobre el circo
de poesía que se ha convertido ahora en jazz

Follé en varios rincones de París, la nuit
y aguanté la respiración en el Faubourg Saint Antonine
En Pere Lachaise me escondí junto a los grandes
para salir nuevamente ilesa en Bastille.

Sucumbí a las ratas que venden humo en la calle SinEsperanza
fumé mirando las sillas eternas, escuchando el fin
Saqué todavía las piernas para calentarlas en Dogville
y cuando no pude, me hice telaraña y, enganchada, sobreviví.

Wednesday, January 29, 2014

Día y medio

Un día y medio que te pierdo.
En la nada.
A mi lado. Respirando como los perros suplicando
como los humanos.
Un dia y medio que te marchas.
A tu nada.

Monday, September 23, 2013

La noche y las olas

El silencio es severo
y sincero.
Vuelve siempre,
como un boomerang, a ti.
Si se le deja es como
la espuma
sube
inunda.
Si se le escucha
baja
muta

Sunday, August 25, 2013

Máximo a 120

Por si no fueran suficientes, sube
 y habrá más estímulos:
Tres pedales que espían tu suerte. 
Las luces que abren y cierran la curva. 
El volante que jamás baile o tiemble. 
El fiscal, que siempre exige detrás más velocidad. 
Y miente. 
El abogado, que nunca se sienta delante 
ni a tu lado. 
¿Qué es, eso que coloca recta como un barrote tu espalda y sube hasta hacer desierto la garganta
y baja lloviendo por la frente y el escote 
sin rozar la piel?
Es sólo ácida. Es sólo agua.

JA

La carcajada atravesó la capa de sueño y la convirtió en vigilia gracias, amiga sonó como un crujido de crocanti, quebrando el mol...