Wednesday, June 27, 2018

Poema largo como una tarde de verano


De las impertinentes frases y canciones repetidas,
fugaces como pegajosas
me deshago en las tardes de verano.
Cuando entra el sol por cada resquicio
de persiana, y de ventana.
Y la tarde es demasiado larga.
Hagamos algo que nos eleve, nos distraiga
nos haga pareja, amigos, pacientes, vivos.

De los inexpugnables mandatos y firmes reproches
candentes como hielo en mano
líbrame batalla. 
Que no quiero que la tarde se disfrace de
solsticio de invierno ni de hoguera de San Juan.
Que no quiero décadas, ni paseos,
tampoco la boca reseca, el contoneo monótono del vapor. 

Líbrame también de verdades y mentiras
de credos persiguiéndome como espías.

Déjame ser hoy fuente,
mañana sequía.


Déjame soledad de pasillo
pero escuadrón de noche

Déjame con tantos adjetivos como antónimos,
con tantos sufijos como mentiras.
Cuántas veces al día rectificas.
Ahora que la tarde crece, TENGO que hacer algo,
aunque sea una madeja con el pelo,
subrayar un libro, tachar palabras de una lista
algo que cumpla todos los requisitos
si puede ser
sin adjetivos ni sufijos que lo incriminen
Cuántas veces al día rectificas.

Fumo porque las tardes son largas y los días cortos
y las personas lejos y los amores sordos
Fumo porque no sabes si estoy o si ya me he ido
Fumo por la casa blanca, rota
por el suelo caliente y la lluvia sea.
Fumo como si el cigarro se apagara, olvidado
Fumo porque bebo, bebo porque extraño
todo lo que tengo.

Tuesday, March 21, 2017

De bruces contra la calle San Bartolomé

A lo mejor mi cuerpo es más sabio que yo
Resistente, delimitado, rápido, conciso, suficiente,
Aliado.

Sin él, los adoquines me encarcelarían
retorciendo con disciplina la inventada memoria
los peldaños me atraparían en tropiezos instantáneos
hasta el cielo.

A lo mejor mi cuerpo es más sabio que yo
Coherente, decisivo,
recubierto de pizarras mágicas que se borran

Wednesday, July 6, 2016

Cuando el tiempo

Cuando el tiempo es vuelta de almohada
el aire es turbina de ventilador
cuando la misma gélida noche
es sudor frío de ascensor

búscame
estaré agazapada en fruto
podrida amasada gusano crisálida y jarrón
suspirando a hurtadillas de neón
masticando la biblia de mercados a las seis de la mañana
disfrutando del imperio donde sí se pone el sol

Cuando el tiempo se deshace en polvo blanco
cápsulas y etiquetas de balcón
las pestañas pesan, las uñas duelen, los cortes se reabren

déjame que te diga quién duerme. Yo no.  

Wednesday, March 2, 2016

De verdad


Cada vez distingo menos
los sueños
de las mentiras

Friday, January 22, 2016

Viernes

Hoy Madrid era Madrid de tarde de viernes.
Porque era viernes.
Y los niños salían del colegio, recogidos.
Asomando sus cabezas
por los abrigos.

Se puso de tarde de viernes, Madrid.
Me recordó otros viernes de no Madrid,
recogida en abrigos.
No se quiso escuchar más, porque
las tardes de viernes ya se sabe, no duran. Eran.

Y si ese yugo constante (era, es)
ese martirio sin fin (puede, será)
esta infatigable cadena (sabré, jamás)
imita, temible, otras tardes
de otros viernes de otros madrides,
que se irán, eternos.
Que empezaron bien, abrigados
y acabaron al acecho de un gran desequilibrio. 

Sunday, January 10, 2016

Ni era ni es (Guardias disfrazados de neuronas)

No es triste, es libre
No es sola, es una
No es fuerte, es firme
No es loca, es la Policía del Cerebro

Sus golpes

estallan en alaridos de calle
que los mismos agentes amordazan,
la gravedad empujando, tirana,
hundiendo los pies en el asfalto.

Es triste, libre, loca, sola, simple.

Tuesday, December 29, 2015

OJO negro TINTA blanca

El golpe, en lugar de en la frente,
se puso más generoso
creativo, incómodo.
Dibujó un sendero hasta dar en el clavo.
Más barata esta forma de sentir.

El ojo, desgastado de tanto ver y culpar, 
sin escuchar
se partió en dos,
después en tres: morado, verdoso, asustado.
Se fue extendiendo la sangre acumulada

brutal y cegadora sobre la pista blanca.

Sobre el ojo, todas las miradas.
Sobre el rostro, la firme pulsión de lo más oscuro.

El golpe, dejó un milagro de reproches
El ojo, se fue desapareciendo
fingiendo sangre, sueño, ahogo.

Pronto, ni golpe ni ojo.