Se desgaja en pedazos su oreja roja
Blanco
Es de arena su cara en las sombras
Negro
Hay retales de agua salpicada
Y con el vuelo se colocan de espalda
Sus ropas
Los agujeros de botones y ojeras
Caen sobre la tierra redonda
Rojo

Me entiendes en los versos más hurtados
Masa enfurecida y sin esclavos
Y si fusilas mis pupilas con los rayos
Oiremos aún más fuerte los aplausos.
Me ahogas en un manto desolado
Y las nubes se hacen eco de tus gritos
De soldado
Descuida que no estallen las miradas a tu lado.
Suspiras y se inundan de colores los estratos
Y son grises confundidos con el rojo de la ira
Y de las blancas sollozantes de cuchillas las sonrisas
Se consigue hacer alfombra de las espinas.
Y si supieras cuanto lloran las cornisas
Y cuanto ríen las esponjas
Y si mintieras por si acaso se derrumban las esquinas
Haríamos tierra de esta sangre entumecida.

Vergüenza con desgarro y con violencia
De todas las letras y todas las penas
Vergüenza sin esclavos, vergüenza totalmente mía
En mis manos las cenizas y las lágrimas
Por beberte mi mirada asustada
Y sonrojadas todas las partes blancas y enanas
Vergüenza de las puertas que se cierran,
Con violencia la espuma de tus dientes y tus clavos
Vergüenza de países pequeños y mundanos,
De tener defectos entre los defectos
Y sensibles las huellas dactilares de tus abrazos
Vergüenza de rabia, odio de violencia
Y son tus ojos azules los que vomitan mis lágrimas
Y se secan las mías en tus palabras marchitas y mudas
Hasta sobreviven los potos en terrazas inundadas de palomas
Siempre que mueran los deseos en los tejados
Vergüenza si no estás y si estás cerca
De los cambios, de los besos, de los pedazos rotos e inconexos
De mi corazón pequeño en tus manos
Vergüenza si me miras, vergüenza si me aparto
Vergüenza si los pasos se pasean por pasillos y pastillas
Vergüenza si no llamas, vergüenza si te extraño

La carcajada atravesó la capa de sueño y la convirtió en vigilia gracias, amiga sonó como un crujido de crocanti, quebrando el mol...